lunes, 3 de abril de 2017

El siempre ocioso e inútil movimiento okupa

Llevo un tiempo leyendo acerca de los movimientos políticos de la izquierda más pretendidamente revolucionaria, movimientos sociales, centros sociales okupados, etc, y lo que más me ha llamado la atención es que en su gran mayoría, sobretodo en el caso de los últimos, las actividades que realizan siempre han sido intelectuales. Ateneos, charlas, mítines, talleres, sobretodo mucho proselitismo, mucha propaganda acerca de las teorías más retorcidas, extrañas e inasequibles para persona alguna que no pertenezca a los entornos universitarios de quienes los promueven. Estos movimientos se componen en su mayor parte de estudiantes o ex-estudiantes universitarios y en general gente de un nivel intelectual bastante elevado cuyas actividades, dado que precisamente son actividades exclusivamente culturales, solo consiguen atraer a gente que practicamente es igual a ellos. Estamos hablando de que los presuntamente revolucionarios hacen charlas para oirse a si mismos, que redactan periódicos y medios alternativos para vendérselos a si mismos, leerse a si mismos y darse la razón a si mismos. 


La lucha de las mujeres kurdas, un tema de vital importancia para una familia que esta noche tiene que buscar un cajero para pasar la noche en España.

No estoy diciendo que no haya que tener ideas ni que haya que huir de la profundización en los planteamientos políticos que cada movimiento tenga, sin embargo ¿de qué sirve un movimiento obrero sin obreros? A la hoz y el martillo hace mucho que se le ha caído la hoz pero lo que muchos no saben es que el martillo también se ha caído. En su lugar hoy solo hay un smarthphone con veinte tomos en PDF sobre teorías del anarcofeminismo transvegetariano, todo temas que le interesan muchísimo a los obreros sin fábrica a los que la policía echa a patadas de sus casas por culpa de los bancos. Me pregunto qué le puede importar el Kurdistán o el origen burgués del concepto de nación a una familia que no tiene nada para comer o cuánto le preocupan las teorías que aseguran qué roles sexuales y psicoafectivos son impuestos por la cultura judeocristiana occidental. ¿Qué proyección social tiene el estar matizando las ideas hasta el extremo si a estas nunca se les da derecho a salir al mundo real?

Todo esto son síntomas de decadencia. La izquierda primero perdió a la clase obrera y luego se atrincheró en su gueto intelectual que es el único sitio donde todavía consigue adeptos. Hoy las capas populares son más permeables que nunca a un discurso que rompa con lo establecido, la irrupción de Podemos es un síntoma de esto. Sin embargo la presencia parasitaria de elementos de este tipo sigue contaminando el panorama de la izquierda.

Mientras tanto la extrema derecha, a la que muchos aún consideran una panda de descerebrados, les está comiendo terreno y les están adelantando. 

Que quede claro, no voy a dar mi brazo a torcer a favor de ningún grupo de extrema derecha, las siguientes palabras e imágenes no son de modo alguno una alabanza sino más bien una bronca a todos los frikis de la ultraizquierda que se aburren y aburren a los demás con su palabrería hueca y su autismo social.

Desde hace ya un tiempo se ha estado organizando un grupo conocido como Hogar Social Madrid, por muchos conocidos en un inicio como un movimiento okupa de extrema derecha. Con el tiempo hemos visto cómo han ganado notoriedad no por hablar de sus teorías políticas entre ellos, sino porque empezaron a repartir comida, juguetes, material escolar y productos de higiene a familias españolas, a muchas de las cuales también les dieron un techo para vivir cuando los bancos les habían desahuciado.

Tan solo quiero reparar ya no solo en lo que hacen sino en cómo lo hacen:


De entrada el mero detalle de que tengan un logotipo tan currado en lugar de una asquerosa pintada con spray sobre un cartón roñoso ya da una sensación de seriedad y disciplina.


Okupas de izquierda "revolucionaria", todos con pintas de haber salido de Mad Max y siempre enfrascados en su propio esparcimiento lúdico.


Nivel de comunicación de un Centro "Social" Okupado


Medio de comunicación de los nazis del Hogar Social Madrid. Tenga una tarjeta amable ciudadano, somos nazis pero no olvide que le amamos.


Interacción social de un Centro "Social" Okupado de izquierdas... cuatro gatos y la madre de alguno viendo películas.





Interacción social de los nazis del Hogar Social Madrid. Recaudando comida, separándola en grupos de alimentos y luego repartiéndola gratis manipulándolas siempre con guantes. Habría puesto más fotos llenas de gente pero estaban llenas de familias con hijos y no puedo pixelarles las fotos a todos. 


Baste recordar que cada vez que un solo obrero come o encuentra un hogar gracias a esta gente la extrema derecha sube y se va haciendo más y más hegemónica. Y mientras la izquierda se siga perdiendo en debates insufribles sobre condiciones sexuales y sobre los pesticidas que Monsanto esparce por Guatemala, aquí esa extrema derecha seguirá creciendo.

Actualmente los miembros de Hogar Social Madrid, hay proyectos para convertirse de aquí a un tiempo en un partido político. Según dijeron ellos mismos, antes de lanzarse hay que acumular cierta base social.

Por cierto... esto ya ocurrió:


Comidas populares organizadas por el NSDAP en Alemania antes de que Hitler llegara al poder.


 Recogida de alimentos y medicinas organizada por dicho partido.

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